miércoles, 17 de abril de 2013

El primer Gobernador Civil de Las Palmas en Puerto de Cabras, 1928


En la noche del 11 de abril de 1928 don Ángel González Brito, en su despacho de la explanada del muelle municipal, remataba la crónica que preparaba para el periódico El Progreso, que la publicaría en su edición del día 17.
A don Ángel lo hemos traído tantas veces a colación, que preferimos sea él quien nos cuente, de puño y letra, aquella primera visita del gobernador de la ya “independiente” provincia de las Canarias Orientales.
Y lo haremos, no sin antes precisar que la casa consistorial en que entonces se le agasajó se encontraba en la calle Fernández Castañeyra, aproximadamente donde hoy está el Edificio Unamuno, frente a la Plaza de España, porque el ayuntamiento había dejado su sede de la calle del Puente a la entonces jovencita institución del Cabildo Insular.
Allí, en la acera de la calle Fernández Castañeyra que unía las calles del Rosario y Fuerteventura, posaron las autoridades anfitrionas y visitantes para la foto que publicaría el Diario de Las Palmas ilustrando el evento en sus páginas.

Visita del Gobernador Civil.

“El día 9 del actual, a las nueve de la mañana, llegó el vapor de correo de la Compañía Interinsular a este puerto en el que viajaba el gobernador civil de esta provincia don Antonio Marín Acuña, acompañándole el alcalde y primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Las Palmas, don Salvador Manrique de Lara y don Rafael Cabrera; el presidente de la Mancomunidad de Cabildos, don Luis de León; don Eduardo Benítez, redactor del periódico Defensor de Canarias, varios periodistas de diferentes periódicos y un fotógrafo. A bordo del expresado vapor correo fue a recibir a la primera autoridad el Delegado del Gobierno en esta isla, don Santiago Cullen; el presidente del Cabildo, don Francisco Medina, y otras personas que de momento no recuerdo. En este momento se quemaban un sinnúmero de cohetes.

Foto del libro "Puerto de Cabras, Puerto del Rosario. Una ciudad joven". Ayuntamiento de Puerto del Rosario-Cabildo de Fuerteventura, 1995.

En el muelle esperaban a la ilustre autoridad y acompañantes, el alcalde de este ayuntamiento y farios concejales y un número crecido de personas de todas las clases sociales. Al llegar a tierra… se dirigió a la iglesia de este pueblo y luego hizo viaje, acompañado de las autoridades y demás personal, al pueblo de Ampuyenta a presenciar la situación lamentable en que se encuentra el hospital donado por el hijo predilecto de aquel pueblo, doctor Mena, cuyo inmueble se halla actualmente en ruina a pesar de venirse gestionando de hace mucho tiempo que sea dicho local entregado al Cabildo de esta isla para su conservación, y en caso de que no pueda ser ocupado para el fin indicado, que se dedique provisionalmente para instalar una escuela pública en aquel pago, tan necesitada para dar instrucción a un sinnúmero de niños que carecen de ella por no existir tan preciado organismo. En este sentido se le habló al gobernador, quien ofreció que gestionaría lo necesario para que el mencionado local fuera entregado al Cabildo Insular antes de que se derrumbara por completo. 
Luego regresó el gobernador y acompañantes, entrando en el pueblo de Casillas del Ángel, visitando la iglesia y escuelas Públicas, en cuyo pueblo le esperaba el señor cura párroco, los maestros nacionales y demás personas de aquel pueblo. Seguidamente siguió viaje a este pueblo que le esperaba en el ayuntamiento y al estar ya en éste la banda municipal de música ejecutó varias piezas durante su estancia en el mismo, en cuyo acto le acompañaban todas la autoridades y un crecido público. Hizo uso de la palabra el alcalde del referido ayuntamiento, don José Peñate Castañeyra, quien saludó en tonos patrióticos a la ilustre autoridad en nombre de la corporación y del pueblo que representa; haciéndole presente las necesidades más apremiantes de su distrito municipal, como la construcción de un depósito de agua tan deseado y estudiado por la superioridad; la prolongación del muelle de este puerto; creación de escuelas públicas y la construcción de un grupo escolar en esta capital. Acto seguido hizo uso de la palabra el gobernador, contestándole al alcalde y saludando a las corporaciones insular y municipal allí presentes, así como al numeroso público que allí se hallaba. Ofreció que haría cuanto pudiese de su parte para que el gobierno nos atendiera sobre las más urgentes necesidades de esta isla, y sobre los extremos expuestos por el alcalde.

Comitiva del Gobernador Marín Acuña y autoridades insulares ante el Consistorio de Puerto de Cabras, [Foto publicada en el libro "Puerto del Rosario, 100 años en la memoria", 2000]. 

Habló a su vez de que esta isla y Lanzarote deben marchar unánimemente unidas a la de Gran Canaria para laborar en bien de la nueva provincia y del engrandecimiento de las islas pequeñas. 
Luego habló de la reorganización de la Unión Patriótica, partido que dice no es político y que solo tiene el fin de laborar por el engrandecimiento de nuestra patria, añadiendo que no venía a pedir votos ni hacer política, que solo venía con el fin de conocer estas islas y hacerse intérprete de las necesidades más perentorias de las mismas con el fin de comunicárselas a su gobierno.
Al terminar su discurso fue muy aplaudido y seguidamente se dirigió con las autoridades y público al refresco con que el ayuntamiento le obsequió en aquel acto y más tarde con un banquete que se le dio en el hotel “La Tinerfeña”, propiedad de don Francisco de Vera Manrique, comida que fue muy lucida. Las mesas se hallaban ocupadas por 25 comensales.
El mismo día y así como a las 3 de la tarde, después de terminar la comida ya indicada, se puso en marcha el gobernador y acompañantes con dirección al pueblo de La Oliva... 
Embarcó el gobernador al siguiente día de estar entre nosotros para Arrecife, acompañándole hasta el muelle mucho público y todas las autoridades, algunas de la cuales le acompañaron hasta el barco donde le despidieron hasta su regreso de Arrecife, que será el próximo día trece en que retorna hacia Gran Canaria. Entonces se propone almorzar en esta población y luego recorrer los pueblos del sur de esta isla, oyendo las peticiones que se le formulen y puedan ser atendibles para el progreso de los mismos.
La ilustre autoridad embarcará el mismo día por la noche en el puerto de Gran Tarajal con ruto a la capital de la Provincia, así como los acompañantes que de ella le siguen. Celebramos grandemente que a la ilustre autoridad y acompañantes le haya sido grata la estancia entre nosotros.”