domingo, 29 de octubre de 2017

La alcaldesa mayor perpetua de Puerto del Rosario

Casi medio siglo de lo que ya es una costumbre

 

Lejanos quedan ya los tiempos en que Teresa López, la española, trajera a Puerto de Cabras, desde algún lugar de la campiña andaluza la primera imagen de la Virgen del Rosario, en los albores del siglo XIX; no es casualidad que su esposo Manuel Martos perteneciera a la Cofradía del Rosario en la Parroquia de Santo Domingo de Guzmán, en Tetir, y como se sabe, los dominicos profesaron siempre especial devoción por el Rosario… Aquella imagen y la advocación habían llegado para quedarse y fundar nuestra parroquia en la capital majorera. Y algo más: su nombre y sus títulos marcaron para siempre las costumbres religiosas de la localidad.

 
Aparentemente trasnochada, la decisión de dar títulos y honores a elementos de la religiosidad imperante, se sigue dando a lo largo de nuestra geografía. Y eso parece no ser plato del gusto para quienes defiendan la laicidad y acofensionaoidad del Estado, porque considero que también los entes locales son "Estado", son administración y están regulados por leyes dimanantes de las instituciones de un Estado al que, en última instnacia, representan.

En nuestro caso, el título que nos ocupa se otorgó –como no podía ser de otra forma- a la patrona de la localidad, doce años después de que su nombre pasara a formar parte del topónimo de la ciudad y, por extensión, del municipio.

Ocurrió en el año de los tres alcaldes: Santiago Mederos González, Rodrigo García Poves y Ceferino Guillermo Martínez Soto se sucedieron en la alcaldía del Puerto en el año 1968.

La decisión fue tomada por unanimidad en el pleno del ayuntamiento de Puerto del Rosario en el año en que se inauguraba la Casa Consistorial. Y se dijeron los munícipes –un suponer- este es nuestro castillo y Tú, María Santísima del Rosario, llevarás para siempre el simbólico bastón de mando de este municipio. Le otorgaban así el título de Alcaldesa Mayor Perpetua a la Virgen del Rosario.

Y tal y como lo hicieron en otros pueblos de Canarias, como en el municipio grancanario de Agüimes, en otras fechas, nuestra patrona, de la misma advocación que la de aquella localidad, recibió el cetro en presencia de autoridades civiles, militares y religiosas. Se escenificó el acto en la escalinata de acceso al consistorio, con la asistencia de numeroso público.

El secretario de la corporación leyó allí, ante los micrófonos, el acuerdo corporativo que tal y como solía hacer el apasionado cronista y secretario en su momento, Juan José Felipe, aquí reproducimos dicha resolución municipal:

"…En Puerto del Rosario, a seis de octubre de mil novecientos sesenta y ocho…En el salón de actos del Ayuntamiento… el único objeto de esta sesión extraordinaria… Nombramiento de Alcaldesa Mayor Perpetua de la Virgen del Rosario… [Se leyó la moción del alcalde accidental Benjamín Castañeyra]… Por cuanto la Santísima Virgen bajo la advocación multisecular del Rosario es titular de la parroquia y patrona de esta ciudad. Muy acendrada y antiquísima la devoción popular y bien arraigado y profundo el amor filial de todos los vecinos que han sido de este municipio, y siendo así que estos mismos sentimientos inamovibles inspiraron un día de buena fortuna el cambio de nombre de la capitalidad insular, por esta presidencia se promueve y recomienda para la adopción de acuerdo que recoja este ánimo y lo haga patente públicamente y ante la posteridad, nombrando a la Virgen del Rosario Alcaldesa Mayor Perpetua…por unanimidad y aclamación, en memoria respetuosa de la fe católica y mariana de nuestros antepasados, y para ejemplaridad de las generaciones venideras se acordó: Primero: Nombrar a la Santísima Virgen del Rosario Alcaldesa Mayor Perpetua de esta ciudad; y Segundo: Que en ocasión de su festividad, que se celebra en esta misma fecha, se le imponga oficialmente el bastón de mando cuando el cortejo procesional pase ante la puerta principal de la sede del consistorio…"

Leemos en la prensa del día 5 de octubre: "...De acuerdo con la más exigente tradición, después de la solemne función religiosa del mediodía, la imágen hará un recorrido procesional por las calles de la población... pero el recorrido tradicional sufrirá una variante histórica. La procesión pasará frente al Centro Cívico y, frente a la puerta principal de la casa consistorial se detendrá por primera vez. Allí le esperará el ayuntamiento en pleno y en un acto lleno de emotividad, recibirá la ofrenda del bastón de mando del alcalde..."

 
Unos días antes, en sesión corporativa de 21 de septiembre acordaban la edición de una revista que recogiese las expectativas y anhelos conseguidos para la capital de la isla, encomendándose su elaboración a una comisión que también se haría cargo de las fiestas patronales, y que estaba integrada por un presidente, en la persona de Manuel Rodríguez Román; una vicepresidenta, en la persona de Lucía Pérez; dos vocales, en las personas de Benjamín Castañeyra y Dámaso Rodríguez, y un secretario, en la persona de Juan José Felipe Lima.

Esta es la razón por la que, cada año, en el día de la patrona de Puerto del Rosario, la procesión de la venerada imagen llega hasta las puertas del consistorio para renovar el título y tomar el cetro de mando de la alcaldía, uno de los símbolos del poder civil municipal.

Recogido o no en el Reglamento de Honores y Distinciones, este hecho forma ya parte de uno de los símbolos de identidad de un pueblo que se repite cada año con deseo de perpetuidad y de respeto a las costumbres cuando éstas ya dejan de ser leyes para formar parte del acervo de los pueblos de la isla.