miércoles, 12 de junio de 2013

Fragata "Los tres amigos", 1836

De Lanzarote y Fuerteventura a Montevideo.

Este fue otro de los buques que trasladaron colonos canarios a la República Oriental del Uruguay en la primera mitad del XIX. Zarpó desde el Puerto de Arrecife, en Lanzarote después de recoger viajeros en dicha isla y se acercó a la vecina de Fuerteventura, donde completó el pasaje antes de hacerse a la vela.
Se trataba de una de las muchas embarcaciones que subastaba la Comandancia Principal de Marina en el puerto de Santa Cruz de Tenerife donde la compraron, a mediados de 1835, Mariano Estinga, Vicente Toledo y Manuel Cabrera Dávila,  y donde la matricularon abanderándola bajo pabellón español con el nombre de “los tres amigos”. Unos retoques por aquí, otros por allá y a navegar. Tres meses después se encontraba en aguas de Lanzarote, avituallándose para una larga travesía.
De Julio a Diciembre de 1835 se sucedieron los negocios, repartiéndose la capitalización de la expedición entre Estinga, Toledo y Cabrera quienes pertrecharon y avituallaron el barco surto en el Puerto de Arrecife de Lanzarote, “…con su velamen, jarcias, cabullería, pipas de agua, lanchas y demás utensilios necesarios para la navegación…
Cabrera Dávila y Toledo eran vecinos de Gran Canaria, mientras que Estinga lo era de Lanzarote. El primero entró en el negocio comprando una cuarta parte del barco a Vicente Toledo por 1.522 pesos corrientes, artimaña que enmascaraba realmente el capital aportado por Cabrera y cuya cuarta parte permutó devolviéndosela a fines de 1835 a cambio de diversos bienes inmuebles en Gran Canaria, incluidos los adquiridos de los pasajeros como pago de los fletes de embarque en Lanzarote y Fuerteventura.
Vicente y Mariano serían los encargados de viajar con la expedición hasta Montevideo, para lo cual, a mediados de 1836, apoderaron a Lázaro Rugama y a Eduardo González Feo, para que se hicieran cargo de la gestión de los bienes adquiridos con el pasaje de esta empresa en Fuerteventura y Lanzarote, respectivamente. Y hasta la primavera de aquel año continuaron contratando gente hasta completar el cupo de colonos.

Y el barco salió efectivamente a mediados de mayo, capitaneado por Estinga llegando a su destino a principios del invierno austral ¡Menudo cambio para nuestra gente! Menos mal que se iban aclimatando zarandeados en medio del océano durante casi dos meses.
La discusión entre Mariano Estinga (versado en el transporte de colonos y forjado en otras singladuras de igual destino) y Vicente Toledo sobre el resultado de esta expedición los llevó a los tribunales que resolvieron la demanda a favor de Toledo en 1840. No se acordaba Mariano que, al principio eran tres los amigos y de que Vicente había permutado la parte que correspondía al tercero. En fin un negocio de “esclavitud blanca” que acabó en pelea por los parcos bienes que obtuvieron como pago del pasaje de los viajeros.

Estos son unos cuantos colonos que integraron aquella lejana expedición:
De Arrecife: Sebastián González y Francisco Peraza.
De Tías se fueron Marcial Cabrera, vecino de Conil, Bernardino Batista que vivía en Mácher, Bartolomé Acosta, de Tegoyo, Manuel Bravo y Marcial Martín, del núcleo de Tías.
De Guatiza: León Fernández y Andrés Ferrera.
De Haría, Margarita Espino, viuda de Marcial Clavijo, y Marcial Villalba.
De La Asomada, Antonio Hernández.
De Las Calderetas de San Bartolomé, Manuel Cuello o Coello.
De Los Valles: Victoriano Barreto; Catalina, Domingo, Francisco y Victoria Betancor; Francisca y Marcial Cabrera; Valentín Díaz; Francisco Fernández; Antonio Lemes Pérez y Antonio Socas.
De Mala: Manuel Berriel, Agustín Bonilla, Agustín Vicente Clavijo, Antonio Clavijo, Buenaventura Espino, Nicolás Espino, María Espino, Sebastián Espino, Candelaria Guerra, Manuel Hernández, Petra Parrilla y Antonio Reyes.
De Nazaret: Domingo Fuentes.
De Tefía Bernardo Borges.
De Teguise: Juan de Franquiz, María Medina, Miguel de Páez y Juan Rodríguez.
De Teseguite: María Gracia Morera, viuda de Juan Berriel.
De Tinajo: Germán Peña y Vicente Toribio.
De Uga: Juan Medina Beltrán.
De Valle de Santa Inés: Mariana Martín y Luís Ruiz Sánchez.

Pero hubo otros que directa o indirectamente participaron de la expedición, bien pagando el flete de algún vecino o viajando ellos mismos y cuya procedencia desconocemos:

Tomás Apolinario, Mateo Amado, Sebastián Betancor y familia, Domingo Bonilla, Alejo Corujo, Andrés Corujo, Patricio Díaz, Antonio Fernández, Sebastián González de León, Felipe González, Antonio Guillén que viajaba con su nieto Carlos Marichal, Francisco Hernández, Francisco de León, Marcial de León, Vicente Machín, Marcos Martín, Agustina Morín y esposo Antonio Norias, Nicolás Ramírez, Ceferino Rodríguez, Miguel Rosa, Gregorio Tejera, Juan Tejera, Manuel Torres, Domingo Umpiérrez, Juan Luís de Vera, Lorenzo Viera y su hijo Vicente…

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