jueves, 28 de abril de 2011

Notas sobre ingeniería histórica del agua en Fuerteventura

Decía Julio Caro Baroja que la técnica ejerce su acción en seis facetas de la vida humana: la ganadera, la agrícola, la caza y la pesca, la industria, el transporte y la guerra. Y la aplicación de las máquinas ha dejado su huella en el espacio geográfico, añadiendo otra impronta de la antropización del medio que nos ocupa.
Por lo tanto, podríamos hablar de una Arqueología industrial interesada en la búsqueda de los vestigios que la ingeniería histórica ha dejado en nuestro paisaje, ofreciendo la puesta en valor de los mismos como parte integrante del patrimonio histórico de la isla.
Nos referiremos a las distintas técnicas empleadas por el majorero para facilitar sus labores cotidianas, especialmente las relacionadas con la agricultura y, en especial, con la captación, almacenamiento, extracción y distribución de agua, así como las distintas fuerzas utilizadas o aprovechadas por cada sistema o maquinaria.


Por ello no podemos olvidarnos de los distintos sistemas que integraron las infraestructuras hidráulicas a lo largo de nuestra historia, desde los primeros pasos de la antropización del territorio insular. Son varios los puntos a tratar:
  1. Atarjeas y caños históricos, desde los manaderos o fuentes
  2. Los nacientes
  3. Las minas y minotes en los barrancos, su canalización y sus estanques
  4. Las galerías
  5. Los pozos
  6. Las maretas, los aljibes comunales de costa
  7. Las cisternas, aljibes de casa y los estanques
  8. Las canalizaciones acometidas por entidades privadas o sociedades como La Esperanza (1899) o a Comunidad de Regantes Presas de Río Cabras (1955)
Y quien quiera afrontar estos temas, tendrá que acercarse a las técnicas empleadas para extraer las aguas:
La tarde caía/ triste y polvorienta./ El agua cantaba/ su copla plebeya/ en los cangilones/ de la noria lenta./ Soñaba la mula/ ¡pobre mula vieja!/ al compás de la sombra/ que en el agua suena./ La tarde caía/ triste y polvorienta. [Antonio Machado].
En el último cuarto del siglo XVIII Agustín de Betancourt y Molina, inventor, fue becado real en Francia para el estudio, entre otros artefactos, de la tecnología e ingeniería hidráulica; y de Europa trajo tal cantidad de modelos que Carlos III creó el Real Gabinete de Máquinas, recogiéndose allí los más variados sistemas de extracción de aguas.

Las norias
Y las norias, al decir de Francisco Suárez Moreno, mostraron modelos muy perfeccionados en la Francia de mediados del siglo XIX, en hierro fundido... Una tecnología que según Caro Baroja, pasó al levante español, donde comenzaron a fabricarse para el riego.
A Canarias llegaron muy tardíamente estos populares artilugios. Ni Francisco Escolar y Serrano, en su Estadísticas de finales del siglo XVIII y principios del XIX, ni José María de León y Falcón, en su informe oficial de 1852 sobre el estado de la agricultura en las islas, mencionan la existencia de norias. El último autor citado, refiriéndose a Fuerteventura dice:
"...el agua se saca a mano de los pozos porque carecen de bombas y de todos los demás recursos mecánicos para con mayor comodidad, fuera, pues muy conveniente la formación de minas de agua y norias..."
Aunque, al decir de uno de los últimos "notarios de hecho" de nuestra isla, José Cerdeña Curbelo, al estar las norias sujetas a la fiscalidad municipal, especialmente voraz en los primeros años de los ayuntamientos contemporáneos, fueron objeto de ocultación en las declaraciones de riqueza que formulaban los vecinos ante el Ayuntamiento. Y esta última circunstancia nos la confirma Domingo Déniz (1850), quien recoge, dos años antes del informe oficial de Leóny Falcón, que en Gran Canaria había alrededor de veinte norias; y Pedro de Olive, en su Estadística de 1865, menciona un número similar para la misma isla.
En Fuerteventura, la introducción de la noria de tiro, al decir de Francisco Suárez Moreno en trabajo sobre la ingeniería histórica de La Aldea, tiene lugar en la segunda mitad del siglo XIX. El historiador Agustín Millares menciona en 1881 "las numerosas norias que se extienden por la llanura" del pueblo de Antigua, (seguramente no míró para el Macizo de Betancuria, donde se concentro el mayor número y las más antiguas norias de la isla). También Verneau, en 1886, refiriéndose al mismo pueblo dice que "para elevar el agua excavan pozos e instalan norias que los dromedarios hacen girar", con una interesante ilustración y donde vemos tres norias de tiro, una de las cuales es del modelo de "por lo alto", y ora de doble rueda vertical.
Estos artilugios, seguimos con Suárez Moreno, se fueron extendiendo por toda la isla hasta generalizarse sobre todo por la zona de Tuineje, Pájara y Betancuria; y en este último lugar por toda la Vega de Río Palmas, sin que se hayan localizado por ahora estadísticas sobre su número, que pudo situarse sobre varias decenas (aún podemos hacer un recuento si tenemos en cuenta la estructura de piedra seca y rellena que se levanta en torno a la boca del pozo y de la que hablaremos más adelante), algunas de sus unidades todavía pueden encontrarse ya abandonadas en su mismo lugar o como reliquias en museos locales, lo que permite al menos estudiar sobre el terreno la tipología de las mismas.
Las norias de Fuerteventura responden en su generalidad al modelo tradicional de la región mediterránea estructurado en una rueda de madera en horizontal, a modo de linterna engranadas a otra vertical que directamente o a través de una paralela se encarga de elevar los cangilones. Algunas de éstas incorporan piezas de hierro fundido como los engranajes o la estructura de los tambores de las ruedas verticales.
Geográficamente, pues, nos encontramos con norias o vestigios de su asiento en distintas áreas de los municipios de Tuineje (en el propio casco y en Tiscamanita), Pájara, desde Toto hasta la propia cabecera municipal, y Betancuria (en la Villa, Vega de Río Palmas y Valle de Santa Inés)... Áreas a las que habrá de dirigirse quien pretenda catalogar, inventarias y rescatar este rico patrimonio de la arqueología industrial en la isla de Fuerteventura.

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