miércoles, 23 de marzo de 2011

Puerto de Cabras: Configuración del término municipal

Recursos, población... y territorio, tales son los elementos definitorios del municipio en las leyes generales que abordan estas unidades territoriales de la administración, que se ocupan también de la creación, alteración y extinción de términos.
Las leyes emanadas de las Cortes Liberales en España, en la primeras décadas del siglo XIX, contemplaron la creación de ayuntamientos en cuantos pueblos fueran sede de parroquia, no porque fueran beatos, que también, sino porque la jurisdicción parroquial sirvió durante el XVIII para establecer el ámbito territorial de municipios y pedanías, como unidades básicas de la administración.
El dieciocho fue para Fuerteventura un siglo en el que se produjeron importantes alteraciones en la administración eclesiástica que rompieron el centralismo vinculado a la Villa de Santa María de Betancuria, desde la época normanda, creándose nuevas parroquias en Pájara, La Oliva, Tetir, Antigua, Casillas del Ángel y Tuineje.
Y esos cambios incidieron directamente en la configuración territorial que tomaron los liberales para los municipios a principios del XIX, de forma que en todos los casos la parroquia precedió al municipio, salvo en uno: Puerto de Cabras.
Y es que a Puerto de  Cabras se le autoriza la creación del municipio en noviembre de 1834, constituyéndose el primer ayuntamiento el 1º de febrero de 1835.
La institución había pues nacido, pero ¿Cuál sería el territorio al que extendería su jurisdicción?
Sabemos que había una población que rondaba los seiscientos habitantes y cuyas fuerzas vivas imploraron desde 1812 la independencia política y administrativa; que había unos recursos basados en la exportación e importación y en el comercio de la barrilla, pero les faltaba el término municipal.
El gobierno civil de la entonces provincia única de Canarias, con capitalidad en Santa Cruz de Tenerife, ordenó a los ayuntamientos de Tetir y Casillas del Ángel que acordasen con las autoridades del recién nacido municipio el deslinde de la nueva jurisdicción, cosa que hicieron durante el mismo año 1835 y terminaron en 1836 con un arreglo provisional que no volvió a removerse hasta principios de la década de 1880, en que se originó un pleito que duró casi veinte años de forma manifiesta y soterrada hasta 1926.
Con Casillas no pareció haber problemas en el deslinde si exceptuamos el apaño que hizo su ayuntamiento con el del Puerto, presionados por la reclamación que presentó Pedro Bello en la década de 1840, a propósito de los mojones en la zona de Zurita. Los filos de los cuchillos que, desde la la Pared del Viento en las laderas occidentales de la Montaña de la Muda hasta la Montaña del Medio, los Lomos de Lesque y la Canterita Blanca, a orillas del mar, marcaron un territorio con unos hitos digamos, naturales.
Con Tetir aconteció el pleito antes insinuado porque fue éste el término que más territorio sacrificó en favor del nuevo del Municipio. Asunto sobre el que volveremos en otra ocasión.

© Francisco Javier Cerdeña Armas

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